sábado, 19 de septiembre de 2009

Los Cuatro Cuartos - Al Séptimo de Línea [1966]

Conmemorando el Mes de la Patria, Plan B comienza su Primer Ciclo de Albumes Chilenos, presentando los clásicos de todos los tiempos y tendencias musicales. El primer disco es un clásico de Los Cuatro Cuartos, inspirado en el épico libro de Jorge Inostroza.



Los Cuatro Cuartos - Al Séptimo De Línea (ARCI/Warner Chile - 1966)
Nota: 10/10

Lo Bueno: Innovador, Excelentes Armonías Vocales, Disco Conceptual Único en Chile, Excelentes Influencias, Espectaculares Líricas, Bastante Minimalista En Los Instrumentos, Muy Influyente En La Epoca.
A Mejorar: Algunos Finales Son Muy Inesperados.

(Aparecido en 1966)

La Guerra del Pacífico, un conflicto entre Chile, Perú y Bolivia es considerada por todos ellos como un hecho épico. Los distintos países con distintos hérores (en el caso de Chile: Arturo Prat, Patricio Lynch, Ignacio Carrera Pinto, Manuel Baquedano, etc) llevaron a la historia un conflicto basado en el odio, egoísmo y codicia, que terminó con Chile conquistando Arica/Antofagasta y acabando así con el poder marítimo boliviano hasta el día de hoy. Esta gesta fue retratada por cientos de artistas (poetas, escultores, pintores, etc.). Uno de ellos fue Jorge Inostroza, quien en 1955 realizó una epopeya épica (al más puro estilo de La Iliada) que relata la historia de distintos batallones chilenos en la pampa, llamado "Adios Al Séptimo de Línea".

A lo largo de 5 tomos, Jorge Inostroza propone un ambiente seco, cálido y triste, lleno de pólvora y esperanza de un futuro mejor, pero con una realidad llena de guerra y muerte, donde cada soldado recuerda amores olvidados y momentos familiares en Chile. A través de la narración lineal, tal como sucedió la guerra, describe la garra puesta por ambos bandos, llenando de orgullo a cualquier chileno de toro y lomo.

Y es este sentimiento el que llevó al conjunto vocal llamado "Los Cuatro Cuartos", compuesto por músicos innovadores como Luis Urquidi, Pedro Messone, Willy Bascuñan y Fernando Torti, Carlos Videla y Sergio Lillo, quienes buscaban con ahínco armonizar el folklore chileno, forjando un movimiento único al que denominaron "Neofolklore", una especie de contraposición a lo que estaban haciendo músicos como Victor Jara, Violeta Parra y Quilapayún en la llamada "Nueva Canción Chilena".

Tomando como influencias otras fuentes folklóricas de latinoamérica (como los lamentos peruanos, refalosa, tonadas y valz), e intentando encontrar una pulcritud musical y limpieza en los sonidos, Los Cuatro Cuartos ya habían grabado varios singles como "Qué Bonita Va", "Juan Payé" y "El Huaso Bueras", convirtiéndose en uno de los grupos musicales más populares de Chile. Su influencia hizo que aparecieran un sin número de grupos musicales parecidos en pulcritud musical y énfasis en las armonías.

Pero el gran golpe lo hizo cuando decidieron realizar un álbum conceptual basado en "Adios Al Séptimo de Línea". Un álbum alabado, tanto por la crítica nacional como por el público. Hasta el mismo Presidente de la República, Eduardo Frei Montalva, reconoció que "Al Séptimo de Línea" (y en especial de la canción "Los Viejos Estandartes") era el trabajo musical más importante hecho en Chile. En ese momento, decidieron entregar los derechos de la canción al Ejército.

"Al Séptimo de Línea" es un disco inédito en la historia de la música chilena. Esto debido a su propuesta vocal y sus sonidos limpios. Pero lo más influyente fue el hecho de ser un disco conceptual. En una época donde no se reconocían claramente este tipo de álbumes (en 1967 salió el disco conceptual estrella, Sgt. Peppers Lonely Hearts Club Band (1967)), "Al Séptimo De Línea" se configuraba como el trabajo popular chileno más innovador de los 60's (junto con Las Últimas Composiciones (1966) de Violeta Parra). Si bien fue objeto de críticas (debido a las posturas oligárquicas de la banda), Los Cuatro Cuartos lograron ganar el respeto de todos los sectores de la sociedad chilena.

"Al Séptimo de Línea" se trata de un disco relativamente corto (aproximadamente 28 minutos) que abre marchantemente con "Los Juramentos de Atacama". Tal como en el libro, parte contando la historia de los alzamientos chilenos de los mineros del salitre en Atacama. Una simple guitarra y las imponentes voces de la banda dan vida a un juramento de muerte lleno de patriotismo y orgullo de defender a la patria amenazada. Los acordes y armonía vocal en tonos menores variando a mayores son la gran herramienta utilizada para pasar rápidamente con gran versatilidad.

Un cambio rápido (envidia de algunas bandas actuales) da paso a "A Través de la Pampa". Un ritmo marcial y los acordes (inspirados en las cofradías nortinas) crean una atmósfera seca, y los bajos a cargo de la banda le dan el toque batallesco. Una descripción completa del campo de batalla se da en la lírica: "Hilera de Rojo y Azul, caballería y cañones va venciendo el arenal entre sol y ventarrones". Tan exacta es la descripción de la guerra que hasta se insinúan recuerdos y sentimientos: "Atrás quedaron las novias, los hijos y los amores. Los hombres siguen marchando detras de sus pabellones". El final es genial, con una marcha energizada por las voces desordenadas y los ruidos, tanto del tambor como de la emulación de una caja.

Las voces desesperadas de Pedro Messone son prácticamente perfectas en "Romance de Leonora Latorre", quien en solista recita con desesperación la historia de Leonora Latorre, una especie de ideal de los hombres, algo así como la libertad para los franceses. Este tono explota en el coro, donde Messone canta con la mejor voz de su carrera: "¿Donde quedaste, Leonora, que hizo el destino al final? Quizas fuiste una quimera o del guerrero un ideal".

No exenta de polémica, la siguiente canción, "Los Chinos de Cerro Azul" cuenta la historia del rescate de un grupo de chinos encontrados en haciendas peruanas quienes trabajaban en situaciones de esclavitud para los latifundistas. Gracias al manejo del chino por Patricio Lynch, logró reclutar al grupo para que se unieran en la lucha contra los peruanos, siendo de gran ayuda en la captura de los territorios cercanos a Lima. La polémica nace debido al no citado hecho que los chinos eran caníbales: "A comerle los liñones con palillos de marfil".

El primer lado del LP culmina con "La Toma del Morro", que es la más clara descripción de la Toma de Arica, llena de nacionalismo, dramatizada por los golpes de guitarra y el bajo a cargo de los vocales. Los acordes de guitarra forjan una atmósfera épica, donde la historia fluye sin baches: "Ya vienen subiendo el Morro los del Tercero de Línea, y el Cuarto en el flanco izquierdo toca a degüello, los corvos brillan, y entre los estampidos, voces que gritan ¡vamos pa' arriba!". El final cae lenta pero inesperadamente para terminar con esta descripción donde el mismo Jorge Inostroza aporta con la lírica.

La segunda parte del LP comienza triunfalmente con el actual himno del Ejército: "Los Viejos Estandartes". También con ayuda de Jorge Inostroza, la muy conocida canción (ahora marcial) es entonada con gran ahínco por parte de la banda, y ningún instrumento salvo la voz participan de este hecho crucial para el patriotismo chileno. La lírica es emocionante y las voces de la banda toman impulso para cantar al final: "¡Ahí van los infantes de bronce, fuego artillero de hierro, y al viento sus sables y lanzas, a la carga, los jinetes de plata!".

Toda la energía liberada en la canción anterior decaen en "Los Boteros de Iquique", donde la banda juega con las voces, dando énfasis en partes a las voces barítonas, en partes a las voces tenores y en otras a las graves. Este gran juego explota a veces en espasmos donde toda la banda canta. Acompañados sólo de una guitarra, este lamento marinero es un especial recuerdo a los caídos del Combate Naval de Iquique, cantado magistralmente por la banda.

"Batallones Olvidados" (al igual que el tomo del libro) narran la historia y hazaña del ejército chileno en las campañas de la Sierra peruana, y su tenáz resistencia, que al final fue derrotada y lanzada al olvido: "Cinco años de campaña fueron raleando sus filas, y en medio de las montañas están mil cruces perdidas". Como una cachimba, comienza como un lamento, variando a un ritmo rápido con tonos mayores por parte de la guitarra, para finalmente decaer nuevamente en una atmósfera triste y melancólica. Hermosa Canción.

El final del disco está dado por "Las Bombarchas Coloradas", que cuentan la historia de Carmen Vilches, musa para muchos soldados. Como canción nortina, la banda juega con los acordes pasando de tonos mayores a menores sin perder energía. Un final in crescendo con la banda cantando en armonía perfecta da cierre a este homenaje para los héroes chilenos que lucharon en la Guerra Del Pacífico.

Un disco entretenido e innovador para la fecha. "Al Séptimo de Línea" se transforma así en un must-listen to para cualquier fanático de la música vocal, folklórica y/o chilena.

Los Cuatro Cuartos - A Través De La Pampa


Los Cuatro Cuartos - Batallones Olvidados


Los Cuatro Cuartos - Los Viejos Estandartes


Los Cuatro Cuartos - La Toma del Morro