domingo, 14 de febrero de 2010

Talking Heads - Remain In Light [1980]


Talking Heads - Remain In Light (Sire - 1980)
Nota: 10/10

Lo Bueno: Excelente Producción, Líricas Impresionantes, Innovador para la fecha, Muy Buenos Sintetizadores, Buenos Solos de Guitarra, Efectivo Uso de Loops, Espectacular Interpretación Vocal e Instrumental, Perfecta Mezcla de Rock y Sonidos Tribales
A Mejorar: Orden de las canciones puede ser mejorado.


Los 80's fueron una época extraña, musicalmente hablando. Desde el estridente sonido del hardcore y metal de la costa oeste, pasando por el penoso pop de sintetizadores, la vieja escuela de rockeros de mano de AC/DC y Kiss, y el nacimiento del New Wave; la música de esta década mal recordada por nuestros (padres) mayores fue la clara secuela de años y años de "lucha" y ajetreo creativo.

Talking Heads revolucionó el mundo universitario (y en general, juvenil) con temas como "Psycho Killer", con un sonido especial y letras derivadas del punk rock que reclamaban contra un mundo frío, materialista y despreciable con respecto a sus valores (casi nulos, por cierto). Para el año 1979 la banda comenzó a sentirse muy presionada, casi al borde de separarse. Fue entonces que Chris Frantz (batería) y Tina Weymouth (bajo) contrajeron matrimonio en Bahamas, y fueron llegando cada uno de los miembros de la banda (primero David Byrne, luego Jerry Harrison y al final el genial productor Brian Eno) para producir "Remain In Light".

Lo primero al oír los primeros segundos del disco y compararlos con sus trabajos anteriores es la adición de sonidos tribales (o tambien conocidos como World Fusion), añadidos por el matrimonio en conjunto con músicos de la zona. Estos sonidos le dan un tono salvaje y sucio a la música, dejando a Byrne la difícil tarea de interpretar de mejor manera cada una de las 8 canciones que componen el disco. Y esto es logrado excelentemente, por ejemplo, en "Born Under Punches (The Heat Goes On)", donde un loop bastante bien logrado le da una base sólida para que Byrne (casi extasiado y bastante alienado) narre un hermoso poema:

"Take a look at these hands.
Take a look at these hands.
The hand speaks. The hand of a government man.
Well I'm a tumbler. Born under punches.
I'm so thin."


Se nota la gran participación de Eno en la producción, al utilizar a la banda para crear samples y loops. Luego, llena de capaz de voces e instrumentos ajenos a los convencionales de la banda. Un ejemplo de esto se comprueba en "The Great Curve", en la cual se agregan unos efectivos congos, sintetizadores que amplifican la presión del riff, solos efectivos de guitarra distorsionada, excelente interpretación vocal por parte de la banda completa y completa redondez de cada sección musical.

El disco no desea presentarse circularmente, pero cada canción posee su propia aura energética que se va retransmitiendo de canción en canción, ya sea a través de la potente interpretación de la banda, del mensaje que entrega y de las geniales acotaciones de guitarra que van desde simples distorsiones y rasgueos hasta excelentes solos que no tienen nada que envidiarle a grandes del rock.

Si bien se puede restregar en la cara que el álbum pierde el dinamismo rock de sus trabajos anteriores, cambiándolos por loops, algo no se ha perdido (y sea ha mejorado hasta convertirlo en el mayor punto fuerte del disco): la excelente capacidad lírica y poética de Byrne y Eno. Con ingeniosas metáforas, semejanzas y recursos del lenguaje varios, la banda combina la interpretación instrumental con la vocal a través de una extasiada (y a la vez jodida) puesta en escena de Byrne en la que destacan la casi nula capacidad de canto, gritos y frases desesperadas, cantos en falsetto, versos hablados, teatralidad en la voz y gran profesionalismo.

Ya nos referimos a la idea, voz, instrumentalización y producción del disco. Algo que es muy notorio en este trabajo es la gran cantidad de loops muy bien desarrollados. Tal como se explicó antes, no fue algo aleatorio, sino que cada loop tiene un estilo especial: algunos son más desesperantes (como en "The Great Curve"), otros más reflexivos (como en "The Overload") y otros más frustrados (como en "Once In A Lifetime"). A través de un trabajo de joyería entre agregar sintetizadores, guitarras escondidas, instrumentos tribales y otros samples, cada canción es una belleza, pero que en conjunto entregan un potente mensaje disfrazado de disco de "baile". Talking Heads al final logró con "Remain In Light" un álbum potente digno del punk, con la fuerza del rock, la excelente producción electrónica y los excelentes aditivos africanos que le dan un sabor más extraño a un disco lleno de matices y ritmos.

Talking Heads - Born Under Punches (The Heat Goes On)


Talking Heads - Once In A Lifetime


Talking Heads - The Great Curve