
Beck - Odelay (DGC - 1996)
Nota: 10/10
Lo Bueno: Carátula Icónica, Excelente Producción, Muy Buena Introducción, Interpretación Espectacular, Muy Buena Combinación de Géneros Musicales, Interesante Propuesta.
A Mejorar: Pequeños Problemas con la Calidad de Grabación.
Beck es considerado actualmente como uno de los pilares fundamentales en el renacer de la onda hipster en Estados Unidos, y esto se lo ha ganado mediante un puñado de excelentes discos en los que se pueden destacar hermosas melodías como en Mutations (DGC - 1998) o Sea Change (Geffen - 2002), así como canciones frustradas como en Midnight Vultures (DGC - 1999) y Guero (Interscope - 2005). En todas ellas Beck ha manifestado un virtuosismo, infinita creatividad musical y conceptual, y una muy buena mezcla entre su concepción inglesa y su pasado "latino".
Y es que Odelay rescata lo mejor de ambos bandos. Por un lado, su pasado en las villas mexicanas en L.A. le permitieron aceptar influencias que iban desde un hip hop deslenguado como lo hecho por Cypress Hill, hasta Rancheras y ritmos caribeños. Por otro lado, una hermosa tonalidad folk (o anti-folk como lo ha manifestado él mismo) que perfecciona cada acorde con suaves armonías vocales. Esta mezcla que parece inconcebible fue realizada gracias a una impecable interpretación y producción (realizada por los eclécticos Dust Brothers), disciplina, un poco de alcohol y excelentes ideas.
En Odelay, Beck explora el pequeño submundo creado en la canción "Loser", que lo lanzó al estrellato, en el cual juega con distintos samples, mezclándolos con guitarras distorsionadas, baterías cambiantes y bajos poderosos, conservando un poco del Lo-Fi de su trabajo anterior, Mellow Gold (DGC - 1994), pero inclinándose por una producción mucho más limpia, alegre y direccionada hacia un lado más disfrutable por las masas. Esto le permitió descubrir sonidos más allá de su gran hit y expandirlo hacia un universo completo de posibilidades. Mezclar lo alegre con lo triste, lo frenético con lo calmo, lo bueno con lo malo. Y estos 13 alter egos que componen el disco son el fruto del lado más cretivo de Beck desde siempre.
Por ejemplo, la introducción dada por Devils Haircut ya propone un sonido casi tan sucio como en su debut, pero con un sonido muy distinto, más atractivo y desenfrenado. La potente guitarra, la batería sucia, la voz de Beck, los distintos samples, las líricas poco poéticas: todo le daba forma al disco. Devils Haircut resulta ser una especie de manifiesto de lo que se haría a lo largo del álbum, y como canción, resulta ser toda una descripción de lo que pasaba en entonces: el gobierno de Clinton (y en general, las grandes corporaciones) querían llevar una política de controlar a la gente y exprimir sus bolsillos.
Es impresionante la cantidad de géneros mezclados en este menjunje. (Es cosa de escuchar "Hotwax", en la cual se combinan el folk, hip hop, ranchera, "reggaeton" y country, para de alguna forma exponer un sonido crítico, cínico y único). La mezcla de géneros se vuelve más homogenea en canciones excelentemente producidas como "Derilect", donde varios géneros latinos se combinan con un rock alternativo bastante oscuro pero gozador, donde se escuchan algunos samples de calle e intervenciones de instrumentos medio orientales en el breakdown de la canción.
En general, el disco presenta una actitud bastante crítica frente a una realidad estadounidense noventera, y en sus letras se manifiesta casi literalmente (o a lo más con algunas malas metáforas) un descontento fundado en lo que la gente (y en especial los inmigrantes mexicanos) sienten. Además plasma la semilla de lo que hoy es la sociedad post moderna a través de líricas descriptivas faltas de poesía. Es el caso de Sissyneck que posee un ritmo bastante hip hopero mezclado con country. La combinación de la letra con la música le da un sonido muy americano, pero acorde con lo que estaba (y sigue) pasando: una sociedad lanzada a las pailas.
Si bien Odelay presenta un sonido cargado de samples y mezclas con hip hop, todavía existe esa chispa netamente antifolk de Mellow Gold en canciones como Readymade, Jackass y Ramshackle, en la que las revoluciones bajan y otorgan una atmósfera más suave (en el caso de la última canción, más sombría), en la cual Beck se desenvuelve mejor para entregar las canciones más honestas del disco. En el caso de Jackass, se trata de una canción bastante suave y melancólica que muta hacia lo presentado anteriormente en el disco: una mezcla potente de estilos, con el sample "humanizado" de un burro rebuznando para finalizar con "broche de oro" esta hermosa canción.
Un tema aparte es la concepción de la caratula del disco. Improvisada por su ex polola y un trabajador de la compañía discográfica, expone el alma del disco en una imagen: un trabajo que suena improvisado pero bien realizado, una mezcla heterogénea y bizarra de estilos (¿es paja viviente lo que salta por sobre el obstáculo?), un concepto único, una propuesta interesante (por decirlo poco).
Beck - Devils Haircut
Beck - Jackass
Beck - The New Pollution
Beck - Derilect
1 comentarios:
Muy buen disco, me atrevo a decir que de los 5 mejores de la decada de los 90. Muy recomendable !!!!!!!!
Publicar un comentario en la entrada